Escalar ágil no es multiplicar equipos scrum — es coordinar las dependencias entre ellos sin volver a caer en el proceso pesado que el agilismo quería evitar en primer lugar. Un equipo ágil es fácil. Diez equipos ágiles que no se pisan entre sí es el verdadero problema de escala.
Un solo equipo ágil resuelve sus propias dependencias en la daily. Diez equipos ágiles, cada uno construyendo piezas que otro necesita, no lo resuelven solos — y sin ningún mecanismo de coordinación, el resultado es exactamente lo que el agilismo prometía evitar: bloqueos, reprocesos y fechas que se mueven sin que nadie las controle.
Qué equipo necesita qué de otro, y cuándo — visible para todos, no en la cabeza de un solo coordinador.
Un punto de encuentro entre equipos para resolver bloqueos — no una reunión de estado donde cada uno informa lo que ya hizo.
Alguien con la vista completa del programa, con autoridad real para resolver un conflicto de prioridades entre equipos.
Y más importante — ¿alguien tiene el mapa completo de cómo dependen entre sí?
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