La arquitectura empresarial es el mapa que conecta la estrategia con la operación real — qué hace el negocio, qué información necesita, qué sistemas la soportan y sobre qué infraestructura corre. Sin ese mapa, cada área decide procesos y tecnología por su cuenta, y terminan compitiendo entre sí en vez de sumar.
Sistemas que hacen lo mismo en dos áreas distintas. Datos del mismo cliente que no coinciden entre departamentos. Un proyecto de tecnología aprobado sin que nadie revise si ya existe algo parecido en otra área. Ninguno de estos problemas es de tecnología — son de que nadie está viendo el conjunto.
No es un diagrama de sistemas — es la traducción de la estrategia en cuatro capas que se revisan juntas, no por separado.
Es la primera pregunta que resolvemos antes de tocar cualquier sistema.
Hablemos